Banana Splits

A finales de los 60 en plena era sicodélica del amor libre, los Banana Splits drogaban los desayunos de las mañanas con torres de azúcar. Una gran mezcla de música, sicodelia, comercialización y arte pop. Como si se hubieran aprendido cuadro por cuadro las películas A hard day’s night y Magical mystery tour de los Beatles. Tras el perro Fleege, el gorila Bingo, el león Drooper y el elefante Snorky se escondían anónimos músicos de estudio de la misma manera que pasaba con The Archies y Josie & the Pussycats. Eran un grupo como The Monkees pero de peluche enmarcados en lo que se denominó sonido Bubblegum. Aunque también lograron sonidos soul sicodélicos. A lo largo del tiempo, estos anónimos se fueron descubriendo. Al Kooper quien fundó la Blood, Sweat & Tears y fue el asistente eléctrico del Dylan acústico fue uno de ellos. El soulfunkdisco de Barry White fue otro, y quien sería una de las tantas voces de Frank Zappa, Ricky Lancelotti otro más.

We’re The Banana Splits
ORBE
ORLP – 4265
1968

The Tra La La Song

I’m gonna find a cave